En una nave logística junto a la A-62, el proyecto de ingeniería dudaba de la capacidad del relleno compactado bajo la losa. La solución fue ejecutar un ensayo de placa de carga para verificar el módulo de deformación in situ. En Burgos, donde alternan las gravas del Arlanzón con margas terciarias, la prueba de carga con placa aporta un dato de rigidez que ningún sondeo puede sustituir. El equipo técnico posicionó una placa rígida de 762 mm de diámetro y aplicó ciclos de carga controlada midiendo asientos con comparadores centesimales.
Los resultados confirmaron que el terreno alcanzaba el Ev2 exigido en el Pliego de Condiciones sin necesidad de sustituir material. Esta verificación directa evitó sobrecostes y retrasos en la cimentación. Antes de llegar a esta fase, en proyectos con estratos más profundos combinamos la información con un ensayo CPT para correlacionar la resistencia en profundidad, mientras que en plataformas extensas complementamos con el control de densidad por cono de arena para asegurar la homogeneidad de la compactación.
La placa de carga convierte la incertidumbre del relleno en un valor de módulo Ev2 que el calculista puede usar con total seguridad.
Procedimiento y alcance
El ensayo de placa de carga que desplegamos en Burgos utiliza un gato hidráulico de 200 kN de capacidad, anclado a un camión de lastre o a una excavadora de 22 toneladas como sistema de reacción. La placa circular de acero, con un diámetro normalizado de 762 mm según UNE 103808, transmite la presión al terreno en escalones de carga mantenidos durante dos minutos cada uno. Dos o tres comparadores de carátula, dispuestos a 120 grados, registran los asientos con precisión de centésima de milímetro.
La campaña de cuatro placas ejecutada en el sector de Villalonquéjar permitió caracterizar la heterogeneidad de los rellenos antrópicos y definir el módulo Ev2 de diseño para una plataforma de almacenaje de bobinas de acero. Para proyectos que requieren analizar la resistencia al corte del terreno natural bajo la capa de mejora, resulta útil integrar estos datos con un
ensayo triaxial en laboratorio, y cuando la profundidad de investigación supera los 4 metros, recurrimos al
sondaje SPT para evaluar la compacidad de los niveles granulares más profundos.
Contexto geotécnico local
Los terrenos al sur del río Arlanzón, con predominio de margas yesíferas, presentan un comportamiento muy distinto a las gravas cuaternarias que dominan la vega norte. En las margas, la humedad estacional puede reblandecer la superficie de apoyo, reduciendo el módulo Ev2 medido en placa hasta en un 30% respecto a ensayos realizados en estación seca. Ignorar esta variabilidad conduce a asientos diferenciales que agrietan soleras y pavimentos industriales.
En contraste, las gravas aluviales de la margen derecha suelen ofrecer módulos altos pero con dispersión significativa debido a la presencia de bolos. Nuestro protocolo en Burgos incluye siempre un mínimo de tres puntos de ensayo por lote homogéneo para obtener un valor característico fiable, evitando que un resultado puntualmente optimista enmascare zonas blandas que comprometan la funcionalidad de la plataforma.